El té es mucho más que una bebida: es la esencia de la conexión con la naturaleza en su estado más puro para ofrecer una experiencia sensorial única en cada taza.
Las hojas y brotes de la planta Camellia Sinensis son cuidadosamente cultivados en la región tealera argentina, la más austral del mundo. Con la más cálida luz solar y lluvias ideales se cosechan en su punto máximo de frescura.
De inmediato comienza el secado, enrollado y reposo que permite la oxidación natural de las hojas. Estas conservan así su riqueza aromática original desarrollando su sabor distintivo.