Las flores de jazmín se utilizan de forma medicinal por sus propiedades relajantes, antiinflamatorias y antisépticas. Se pueden preparar en infusiones para aliviar dolores de cabeza, musculares o menstruales, y como aromaterapia para reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Tienen uso tópico para afecciones de la piel, como su aplicación en productos para el cuidado de la piel, o para acelerar la cicatrización de heridas.